Testimonio de Leonardo Mosquera

Desde muy pequeño, mi camino fue guiado por mis padres, quienes me enseñaron las primeras letras y, lo más importante, quién es nuestro Padre Celestial.

Sin embargo, la fe se volvió real cuando enfrentamos la prueba. Durante un viaje a Guayaquil, mi madre sufrió un accidente grave que le causó una fractura en el cráneo.

Recuerdo sentirme perdido y sumido en una profunda tristeza. En los pasillos de aquel hospital, entendí que solo existe alguien capaz de salvar una vida: Dios.

Él no solo sanó a mi madre; cambió mi corazón. A través de Su Palabra, aprendí valores que hoy aplico en mi vida diaria. Sin Dios, no sabría ni dónde estaría parado.

Hoy doy gracias por cada día de vida. Él nos salvó a todos y nos transformó. Con Él, lo que parecía imposible se hizo realidad.

«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.» — Filipenses 4:13

Leer otras Vivencias